Una de las prioridades del Presidente Juan Manuel Santos, en su nuevo periodo presidencial, es lograr la aprobación por el congreso, de una reforma constitucional a los pilares de la estructura del Estado colombiano.
Dicha reforma, que en principio fue anunciada como la posibilidad de eliminar la reelección presidencial, resultó siendo un proyecto que pretende modificar todas las instituciones del Estado Colombiano a través de un acto legislativo, y no de una Asamblea Constituyente, como se entendería sería lo más adecuado conforme la temática que aborda.
Así entonces, el gobierno radicó, y al parecer está impulsando con fácil solvencia, el Proyecto de Acto Legislativo No. 018 de 2014 “Por medio del cual se adopta una reforma de Equilibrio de Poderes y Reajuste Institucional y se dictan otras disposiciones”.
Pero esta reforma, como ya lo indiqué, no solo pretende modificar aspectos de la rama ejecutiva, sino que también incluye temas que fueron objeto de la llamada fallida reforma a la justicia.
Al ser esto así, es evidente que las juezas y los jueces de Colombia, como defensores y promotores de la independencia judicial necesariamente debemos tomar una posición al respecto.
Y es que, si bien es cierto todo lo que se trata en la mencionada reforma, y especialmente lo que tiene que ver con la administración de justicia, debe y tiene que ser de interés para todos, también lo es que las juezas y los jueces son los más indicados para ser escuchados en estos debates.
Nosotros conocemos la rama judicial desde adentro, sabemos sus falencias, necesidades, prioridades, bondades, etc, y en fin un sinnúmero de aspectos que nadie más puede entender, con todo respeto, ni siquiera el Presidente de la República, por más asesores que pueda tener.
En estos momentos, y desde hace algunos días, ASOJUDICIALES está participando de unas tertulias sobre la reforma a la justicia, escenario ideal e importantísimo para conocer varios puntos de vista, y unificar criterios sobre una verdadera, duradera y eficiente modificación a la estructura judicial.
Sin embargo, mientras ello se adelanta, no podemos dejar pasar por alto que se encuentra en trámite una reforma que pretende modificar la estructura de la rama judicial, lo cual necesariamente nos afecta, y por ello resulta primordial tomar posición y que se nos permita exponer nuestro punto de vista al respecto.
Con o sin nosotros, políticamente el proyecto de acto legislativo está avanzando, y muy seguramente será aprobado, y necesariamente generará consecuencias en la rama judicial; por lo tanto, no podemos, como ocurrió en la reforma a la justicia que fue hundida, esperar a último momento, cuando ya no hay nada que hacer, para rasgarnos las vestiduras y ahí sí, exponer nuestras posiciones por los medios de comunicación o a través de asambleas o cese de actividades.
Cuanto antes, como jueces y pilares de la rama judicial debemos solicitar la vocería, no podemos esperar a que sea demasiado tarde, o que nuestros superiores tomen una posición que muy seguramente solo los beneficiará a ellos, y que de ninguna forma consultará la base de la rama judicial.
Hagamos oir y sentir, porque más allá de nuestros derechos e intereses están los de los ciudadanos de a pie, que día a día necesitan de la administración de justicia, y requieren jueces independientes para los derechos.
JUAN CARLOS MERCHÁN MENESES
Abogado egresado de la Faculta de Derecho de la Universidad Nacional de Colombia, especialista en derecho penal, en derecho probatorio y en psicología jurídica. Vinculado a la Rama Judicial desde hace más de 9 años. Juez Promiscuo Municipal de Arbeláez en propiedad; actualmente me desempeño como Juez Penal del Circuito de Fusagasugá (Cundinamarca)