A la larga siempre es lo mismo.
Los intereses personales de unos pocos y la manipulación de la necesidad de la gente, se priorizan sobre lo colectivo e institucional.
No se trata de ideologÃas ni polÃticas partidistas, sino de ser imparcial y objetivo; sobre lo inoportuno del paro (después de aprobado el presupuesto nacional y en el año en que hay cierto déficit fiscal, a más de la pésima imagen de la administración de justicia, en uno de sus peores indicadores) y la falta de claridad de quienes lo convocan y sus verdaderas razones.
Hagamos memoria, dónde están y qué cargos ocupan hoy dÃa los que en otra época fueron tan “activos y acérrimos defensores” de la causa sindical judicial y si llegados allà han vuelto a interesarse en algo sobre el tema.
Es muy casual que los que en alguna forma han sido directivos y/o lÃderes de Asonal o los Asonales,  resultan ellos o sus muy allegados (como familiares) beneficiados después de un paro.
Siempre se excusan en que alguien sin autorización firmó el acta de terminación con el gobierno, que fueron traicionados, etc., PERO NUNCA NINGUNO  ha salido a asumir la responsabilidad polÃtica de los fracasos, solo aparecen para los medios de comunicación para el usual baño de popularidad y cuando se obtiene algún exiguo logro.
No serÃa mejor que el paro fuera no por preservar los ocho mil cargos de la nómina paralela de la rama, sino porque éstos se formalicen en forma permanente y que entre tanto sean provistos por alguna forma de meritocracia, asà no sea por ahora en carrera, para  asà evitar que se sigan produciendo las designaciones a dedo, donde llegan los “noviecitas y amiguitas” de magistrados de Cortes y Tribunales, familiares, compadres y similares, quitándole toda posibilidad a personas con verdaderos  perfiles para el bien de la administración de justicia, que por carecer de palancas no pueden acceder a los cargos, bien sea de funcionarios y/o colaboradores.
No se quejaba el paÃs de las nóminas paralelas de la ContralorÃa en época de Turbay (como dos mil cargos) y la DIAN (como mil cargos), a más del I.C.B.F., ProcuradurÃa, etc. Los de la rama son solo ocho mil cargos. Para ellos malo, pero para la rama bueno. Las cabezas de la rama judicial deberÃan ser consecuentes, honestas y limpias, dejando de lado sus mezquinos intereses personales.
En que quedó la cacareada “autonomÃa e independencia” de los jueces, por las que muchos hemos luchado, pues a los designados “a dedo” les imponen la planta de personal y los pocos que con valentÃa y dignidad se arriesgan a decir que no, no los vuelven a tener en cuenta para una nueva designación a dedo. Esa es la nómina paralela, que es un fenómeno de todas las altas Corporaciones y Tribunales y “viva la nómina paralela”.
Con respeto, suerte a los que están en paro.
Mauricio González Lizarazo.
Juez Cuarto Penal Municipal de Zipaquirá-