COMUNICADO DE LA JUEZA JUANA CATALINA REYES SARMIENTO A PROPOSITO DE LO DIFUNDIDO POR NOTICIAS UNO

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En mi calidad de Juez Diecisiete Penal Municipal con Función de Control de Garantías de Bogotá, pongo de presente mi absoluto rechazo a la noticia tendenciosa e injuriosa, emitida el 9 de febrero del año que avanza en la emisión de las 8pm, en Noticias Uno, por el señor Guillermo Gómez, puesto que no consultó la realidad, omitió detalles importantes que hacen la diferencia en este caso, pese a ser conocidos con antelación por el periodista, como el que me encuentro en carrera judicial en el citado cargo adquirido por mérito, pues ocupé el 5º lugar de la lista de elegibles elaborada por el Consejo Seccional de la Judicatura y que se encuentra publicada en la Página Web de la Rama Judicial.

Conozco a mi secretaría desde el año 2006, cuando laboramos en Despachos contiguos en el Edificio la Cigarra de esta ciudad, pese a lo cual, nunca me presentó a la doctora María Idalí Molina Guerrero, ni siquiera me la nombró y la vine a conocer en el año 2008, gracias a que la Juez Cuarenta y Tres Penal Municipal con quien laboré para la época, me indicó que en el Juzgado Quinto Penal del Circuito de Bogotá se requería un Oficial Mayor, por lo que le presenté mi trabajo y fui aceptada.

Cuando decidí pedirle a la actual secretaria que hiciera parte de mi equipo de trabajo, no conocía a nadie que pudiera nombrar con la confianza que requiere un cargo tan delicado, porque la persona que estaba reemplazando al Secretario en propiedad durante su licencia, renunció y necesitaba proveer con urgencia la vacante en provisionalidad, dada la cantidad de trabajo que tenemos los Jueces de Garantías, sin que nadie la recomendara o me pidiera que la nombrara, porque la conocía con suficiencia.

De todo lo anterior tengo pruebas, contrario al periodista, quien de acuerdo con su nota, repitió lo que alguien más le contó, sin mediar evidencia alguna, pues replicó que consultó fuentes (haciendo ver que se trataba de personas), lo cual en mi opinión, se dirigió a dañar mi honra e incluso, me hace pensar que todo esto puede ser producto de una venganza, pues en el Complejo Judicial de Paloquemao se comenta que soy estricta, no permito ninguna clase de indelicadeza y por mi despacho han pasado cientos de procesos penales y de tutela.

Llama la atención, que el periodista me hubiera advertido pocas horas antes de emitir la nota que ésta debía salir, porque su deber era informar, cuando se comunicó a mi teléfono móvil la tarde del sábado 9 de los cursantes, indicándome que lo único que le faltaba era mi versión, respecto de la cual decidió omitir detalles tan importantes como los ya expuestos y otros que hubiera sido oportuno revelar, como informar quiénes eran los demás aspirantes que se presentaron al tiempo con la suscrita, si habían quejas en su contra o las razones por las cuales el 50% de los Magistrados, como se deduce de su nota, no quiso votar por ellos, verificar con la propia Sala Penal, qué ocurría y por qué no lograban la elección del cargo de coordinador; por lo que válido resulta preguntar, ¿Si el afán del comunicador era sacar la nota lo más rápido posible sin conocer más datos, cuál era la razón de su llamada?, ¿No había nada más que contar sobre el asunto?.

Además, es evidente que cuando el periodista se refería a la suscrita lo hacía en tono irrespetuoso y dejando la duda de si lo que decía era realmente cierto, mientras que cuando se refería a su fuente utilizaba un tono de voz serio, que en seguida transmitía un mensaje de credibilidad, por lo que me pregunto: ¿Será que el hecho de ser mujer hace poco fiable lo que digo? ¿Será que la fuente ostenta un rango superior al mío y mi rango hace menos creíble mi versión?.

Nótese que de los varios años que llevo laborando con mi actual equipo de trabajo, es la primera vez que se me expone de la forma en que lo hizo el periodista y justo con ocasión de mi postulación a la Coordinación del Centro de Servicios, a la que por cierto no me volví a presentar, después del 4 de febrero, cuando se publicó la nueva convocatoria por la Sala Penal del Tribunal Superior de Bogotá, es decir, para la fecha de la nota era claro que ya no seguía en contienda, de lo que concluyo, que quien está detrás de todo esto se quería asegurar que ya no me presentara de nuevo.

Súmese a todo lo hasta aquí expuesto que ninguno de los Honorables Magistrados mencionados en la nota me pidió que me postulara ni estaba interesado en mi nombramiento, y si algún apoyo expresó, lo hizo porque claramente conocía mi trabajo, así como la seriedad y compromiso con los que administro justicia, pero desconozco los pormenores, porque jamás les pregunté detalles, por el profundo respeto que les tengo.

Mi postulación obedeció, a que pensé que era hora de no quejarme más de la situaciones que tenía que enfrentar con el Centro de Servicios Judiciales, dado que constantemente remito oficios con la finalidad de que corrijan procedimientos o presten atención a ciertos temas de importancia que resultan llamativos, pero no por la persona que los dirige o porque pueda existir un mal manejo, al menos que yo conozca de primera mano, sino porque pensé que faltaban nuevas ideas o estrategias con las cuales se podrían mejorar los procesos, así como los controles en las comunicaciones o en el reparto, para que fuera equitativo y no hubiere lugar siquiera a percibir que unos Juzgados tienen más cargas que otros, tal vez dialogando o haciendo público el trabajo entre los servidores judiciales, propiciando reuniones, rendición de cuentas, ejerciendo un buen liderazgo, entre otras, pero jamás para disponer a mi antojo de los cargos que por demás, no sabía existían en la cantidad referida por el periodista en su nota, porque tenía conocimiento que recientemente se ocuparon con servidores de carrera, por el anterior concurso que para empleados realizó la Rama Judicial.

Aunado a ello, tengo claro que a ningún trabajador en Colombia se le puede despedir sin motivación y hasta donde conozco, en el Centro de Servicios no hay vacantes sin proveer, por lo que para disponer de un cargo se requiere un acto administrativo debidamente motivado, pues de lo contrario, se afectaría gravemente el debido proceso.

Por todo lo anterior, exijo respeto no solo por lo que represento en calidad de Juez, sino por la persona que he sido y el esfuerzo que me ha costado estar en la posición que con honor ostento, con inmensas ganas de servir con excelencia.

Demando la retractación del medio de comunicación, respecto a las afirmaciones dañinas y tendenciosas con las que se expuso mi trabajo e imagen, porque con ellas no sólo se afectó mi honra, sino también la de mi familia, así como mi vida, pues ante semejantes manifestaciones cualquiera podría no sólo reconocerme y afectar mi integridad física, sino también tener una excusa para cobrarme alguna decisión que en su momento lo hubiera dejado descontento, porque no puede dejarse de lado que, repito, soy Juez de la República y he conocido de gran cantidad de casos que han llevado a las personas a la privación de derechos e incluso, a iniciar investigaciones en su contra.

JUANA CATALINA REYES SARMIENTO

JUEZ DIECISIETE PENAL MUNICIPAL CON FUNCIÓN DE CONTROL DE GARANTÍAS

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